Inicio Gente del Barrio Fundación Jardines de España

Fundación Jardines de España

1220
0
charset=Ascii

El barrio de Sanchinarro contará con un nuevo vecino, la Fundación Jardines de España. El Ayuntamiento de Madrid cedía hace un año a esta entidad, una parcela, mediante proceso de concesión demanial, de poco más de 12 mil metros cuadrados, situada en la calle Princesa de Éboli esquina con Octavio Paz, cuyas obras marchan viento a buen ritmo.

Para conocer más de cerca el proyecto y, sobre todo, a la fundación, entrevistamos a Ana Martín Villa, vicepresidenta y gerente de la misma.

– ¿Qué es Fundación Jardines de España?

– “Una entidad sin ánimo de lucro de ámbito comunitario que se dedica a la atención de personas con discapacidad intelectual y a veces con otras discapacidades físicas y sensoriales asociadas. Nuestro objetivo es que cuando terminen su etapa escolar y llegan a la edad adulta, puedan seguir formándose y, porque no, acceder a un empleo. En el centro de avenida de Burgos, tenemos un centro ocupacional y un centro especial de empleo. En el de Villanueva de la Cañada además de eso, tenemos residencia y un CAT, Centro de Atención Temprana, de 0 a 6 años, y Terapias Infantiles, de 6 a 18”.

INICIOS Y EVOLUCIÓN

– ¿Cuál sería brevemente la historia de la Fundación?

– “Empezamos en Vallecas en un colegio para personas con discapacidad, pero cuando cumplían 18 años no tenían donde ir. En colaboración con el APA del Princesa Sofía en 1984 aterrizamos aquí, unos locales que utilizó el MOPU para guardar la maquinaria mientras construían la Nacional 1. Auspiciada por ese APA y por esta entidad inicial, surgió la Asociación de Ayuda Minusválidos Jardines de España en 1993. Nos fuimos consolidando y a petición de las familias decidimos construir una residencia. Es ahí cuando nos cedieron en Villanueva de la Cañada una parcela óptima de 17.000 metros cuadrados. En paralelo nos reconvertirnos en Fundación, para estar siempre intervenida por la administración, con independencia de que las personas que estábamos promoviendo todo estuviéramos presentes o ya no. Nos parecía que era una garantía de continuidad y de buen tratamiento para los chavales”.

– ¿Pensar en un futuro laboral para personas con discapacidad en esa época era una idea muy innovadora?

– “Era una idea muy vanguardista, no existía normativa para centros ocupacionales o centros de día. La normativa llega en 1991 y nosotros venimos a este centro en 1984. Durante años estuvimos como un centro de atención prácticamente sin definir. Teníamos ciertas ayudas y subvenciones de la Comunidad de Madrid, pero las familias hacían un desembolso importante”.

– ¿Cómo ha evolucionado el mundo de la discapacidad en España desde entonces?

– “La mayor fortaleza de la discapacidad en España hoy en día es la integración social. Y eso ha sido trabajo conjunto de todas las entidades que trabajamos con este colectivo, de la administración y, sobre todo, de la lucha de las familias. En su día se me ocurrió la idea de llevar al colectivo a la piscina y tuve sus más y sus menos con los responsables del polideportivo porque los usuarios protestaban por su presencia. Hoy día ese rechazo es impensable”.

SANCHINARRO

– Hace un año se puso la primera piedra de la que será vuestra nueva sede en Sanchinarro. ¿Cómo va a ser el centro?

– “En cuanto a infraestructura va a ser un centro pionero, estética y funcionalmente excelente. Los arquitectos han sabido recoger las necesidades que les hemos trasladando y plasmarlo de una manera espectacular. Es singular desde las cubiertas, la estructura, los ventanales, el jardín interior diseñado con una piscina de agua, que va a tener como un pequeño lago. Está todo muy bien diseñado. Nosotros aportaremos la experiencia de 40 años”.

– ¿Aparte de las instalaciones, cuáles van a ser las diferencias respecto al de ahora?

– “El proyecto está pensado en dos fases diferentes. La fase 1 traslada, por así decirlo, todo lo que tenemos actualmente aquí, es decir, centro ocupacional y centro especial de empleo. Puede que nos planteemos hacer una unidad de Centro de Día dentro del centro ocupacional. Consolidada la primera fase, que ya será una proeza llegar a buen puerto, y con todo funcionando, nos plantearíamos una segunda fase con una residencia pequeñita y, dependiendo de la demanda de las familias, construir un CAT porque posiblemente sea una de las necesidades mayores en la Comunidad de Madrid”.

– ¿Por qué es tan importante un Centro de Atención Temprana?

– “Porque son muy determinantes en la evolución de las personas. Un niño que precise atención temprana si la recibe puede llegar con éxito a la vida adulta, pero si no las recibe es posible que las discapacidades que pudiera presentar se consoliden. El CAT favorece un desarrollo evolutivo lo más normalizado posible”.

JARDINERIA

– ¿Cuántas usuarios hay en la sede de Madrid?

– “En el Centro Ocupacional 85 personas, que ampliaremos a 120 en Sanchinarro.  En el Centro Especial de Empleo, 28 personas contratadas con discapacidad, que ampliaremos con el cambio”.

– ¿Qué diferencia hay entre uno y otro?

– “Centro ocupacional es un centro de formación que trabaja con distintos perfiles de discapacidad,  dos niveles muy definidos. Uno donde los chicos hacen terapias ocupacionales que contribuyen a su bienestar y desarrollo personal, al mantenimiento de sus capacidades reales. El centro de empleo es otro perfil de usuario encaminado a integrarles en el mundo laboral, donde tengan que asumir responsabilidades. En él, tenemos incluso personas contratadas que las hemos formado nosotros, aunque alguno viene de fuera. Llevan a cabo su trabajo, dirigidos por una persona de apoyo, en jardines exteriores como los de la Escuela Superior de Telecomunicaciones, los jardines de Chamartín o de urbanizaciones privadas. Otros trabajan aquí en la sede contratados en la lavandería, labores de limpieza u oficina”.

– ¿Tenéis también un vivero de venta al público?

– “Por un lado, se puede venir a comprar. Por otro, en los lugares donde llevamos sus jardines ofrecemos las plantas o flores que hemos estado cultivando. Es decir, en una comunidad de vecinos donde llevemos la jardinería, hablamos con el administrador para ver qué plantas quieren para la próxima temporada y nos encargamos de cultivarlas y luego aportarlas”.

– Una vez trasladados a Sanchinarro, ¿Este centro desaparece cuando vayáis a Sanchinarro?

– “Desaparece la sede, no nosotros. Nosotros nos trasladamos y esperamos que sea en las mejores condiciones, porque aquí hay mucho trabajo realizado durante años en jardinería, que sería pena perder”.

EN EL BARRIO

– ¿Llegáis a Sanchinarro para formar parte del barrio y hacer cosas con vecinos, asociaciones y colectivos?

– “Por supuesto. Es una de las ventajas que vemos a la mudanza, el integrarnos en un barrio. Aquí estamos apartados y es fundamental la integración  social en el barrio de todo el colectivo”.

– ¿Cómo va el ritmo de las obras?

– “De momento, y pese a todo lo que ha llovido, van a buen ritmo, no tenemos retrasos. Está previsto que en un par de años, 2027/2028, finalice esta primera fase”.

– ¿Cómo es un día a día en la vida del centro?

– “Abrimos a las 8’30. Los chicos están divididos en grupos según discapacidades y niveles de atención y les damos la posibilidad de elegir algunas de las actividades que tienen de 9 a 11. Tras un descanso de media hora, vuelven a incorporarse a ellas y luego comida. Tienen clases académicas para no perder lectoescritura o matemática, y talleres de  jardinería, mantenimiento, informática, música o manualidades. También actividades deportivas como piscina y muchas salidas de tipo cultural y lúdica, lo mismo van al zoo que van al Museo del Prado”.

– ¿Cuándo llega Ana a la Fundación?

– “Soy una de las fundadoras y ellos son mi familia. Me dicen que tengo edad de jubilarme, pero no lo hago porque quiero estar a su lado. Sigo con la misma ilusión que el primer día y ahora tengo un proyecto muy importante a mis espaldas, como es el de Sanchinarro”.

– ¿El momento más más gratificante que has vivido?

– “Si te digo uno quito valor a otros. Si digo cuando nos dieron lo de Villanueva, desmerezco a cuando nos  dieron el reconocimiento a la Excelencia Europea, o cuando hicimos una barbacoa, o nos fuimos con los chicos a la playa. Todos son momentos muy gratificantes”.

– ¿Y duros?

– “El camino ha sido muy duro y los procesos muy largos, como cuando nos dieron la parcela de Villanueva y tuvimos que hacer frente a unas obras importantes y en ese momento no éramos muy conocidos públicamente. Ahora tampoco está siendo fácil, pero estamos peleando por salir de aquí y llevar a los chicos a un centro mucho mejor”.