La Línea 1 de Metro seguirá llegando a Pinar de Chamartín. La Comunidad de Madrid ha dado marcha atrás en uno de los proyectos más controvertidos vinculados a Madrid Nuevo Norte y ha decidido descartar el desvío de la línea más antigua de la red hacia el futuro desarrollo urbanístico. La decisión, comunicada a los vecinos el pasado 11 de junio, supone una victoria para las asociaciones que durante meses han liderado una campaña de oposición contra una propuesta que consideraban perjudicial para la movilidad de los barrios del norte de la capital.
El compromiso fue trasladado durante una reunión celebrada en la Asamblea de Madrid entre representantes de las asociaciones vecinales de Pinar de Chamartín, Virgen del Cortijo y Sanchinarro y los diputados del Partido Popular Ignacio Catalá, secretario de Transportes del PP de Madrid, y Carlos González, presidente del PP de Chamartín. Según explicaron a los asistentes, tras analizar las alegaciones presentadas durante el periodo de información pública, la Comunidad ha decidido “no tocar la estación de Pinar de Chamartín y mantener la Línea 1 en la misma”.
PROTESTAS
La decisión supone abandonar la denominada Opción 5 del Estudio Informativo de la nueva línea de Metro para Madrid Nuevo Norte, precisamente la alternativa que figuraba como preferente en la documentación elaborada por la propia Administración regional. Hace apenas unos meses, el estudio concluía que esta era la opción más favorable desde el punto de vista funcional, territorial, ambiental y económico para dar servicio al futuro desarrollo urbanístico.
Sin embargo, la propuesta provocó un fuerte rechazo vecinal desde el primer momento. El proyecto contemplaba prolongar la Línea 1 hacia el norte y reorganizar el servicio para integrarlo con la Línea 4, una solución que habría obligado a los usuarios de Sanchinarro y Virgen del Cortijo, por ejemplo, a hacer dos transbordos, uno en Pinar de Chamartín para coger la Línea 4 y otro en Chamartín para coger la Línea 1. Para miles de vecinos aquello suponía perder una conexión directa con el centro de Madrid y ver alterada una de las principales ventajas de la línea.
ALEGACIONES
Las críticas no se limitaron a la pérdida de conectividad. Las asociaciones denunciaron que la propuesta trasladaba los costes de movilidad de Madrid Nuevo Norte a los usuarios actuales de Metro y alertaron de que la estación de Chamartín, inmersa además en una profunda transformación ferroviaria, asumiría todavía más presión. También cuestionaron, entre otras cosas, la necesidad de ejecutar nuevas obras para conectar las infraestructuras existentes cuando la actuación no mejoraba de forma significativa los desplazamientos hacia el centro de la ciudad.
Durante los últimos meses, los colectivos vecinales de Chamartín y Hortaleza organizaron concentraciones, reuniones informativas y campañas de recogida de apoyos para exigir la retirada del proyecto. Las alegaciones registradas durante la fase de información pública insistían en que la solución elegida por la Comunidad perjudicaba a los barrios consolidados para resolver las necesidades de un desarrollo urbanístico que todavía tardará años en completarse.
GRAN PASO
La presión terminó dando resultado. Días después de la reunión mantenida con los vecinos, el consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, confirmó públicamente el cambio de criterio y aseguró que la Línea 1 “continuará como hasta hoy”, despejando las dudas sobre el futuro de la estación de Pinar de Chamartín.
La rectificación obliga ahora a la Comunidad de Madrid a buscar nuevas alternativas para conectar Madrid Nuevo Norte con la red de transporte público. Entre las opciones que continúan estudiándose figura una nueva línea de Metro con estaciones en Centro de Negocios, Fuencarral Sur y Fuencarral Norte, enlazada con la Línea 10 en Chamartín y acompañada por nuevas cocheras. No obstante, el Gobierno regional todavía no ha concretado cuál será la solución definitiva.
Mientras tanto, los vecinos celebran haber frenado una actuación que durante meses pareció inevitable. La alternativa favorita de la Comunidad ha quedado descartada y la Línea 1 mantendrá su recorrido actual hasta Bambú y Pinar de Chamartín. Un desenlace que pocos daban por hecho cuando se presentó el estudio informativo y que convierte esta rectificación en una de las primeras grandes victorias vecinales en torno al futuro desarrollo de Madrid Nuevo Norte.







