Los vecinos de Sanchinarro, Virgen del Cortijo y Pinar de Chamartín lo tienen claro y así lo han girtado en sus manifestaciones: la Línea 1 se queda. Ante la posibilidad de que la Comunidad de Madrid opte por la alternativa 5 para la ampliación del Metro en Madrid Nuevo Norte, decenas de residentes se echaron a la calle los días 26 de marzo y 7 de abril de 2026 en el entorno de la estación de Pinar de Chamartín. Convocados por distintas asociaciones vecinales, los participantes reclamaron mantener el actual trazado y mayor información sobre el proyecto. En este contexto, hablamos con la Asociación Vecinal de Sanchinarro para conocer su postura.
– “Nuestra posición es clara: estamos a favor de mejorar la red de metro y del desarrollo de Madrid Nuevo Norte, pero no a costa de empeorar lo que ya funciona. La alternativa “mejor valorada” en el estudio encargado por la Comunidad de Madrid implica eliminar la conexión directa de la Línea 1 desde Pinar de Chamartín y obliga a los vecinos a realizar más transbordos para llegar al centro, cuando existen otras alternativas en el propio estudio que no generan ese impacto”.
– ¿Habéis creado un grupo de trabajo para este tema?
– “Sí, porque es un tema complejo que afecta al día a día de miles de vecinos. Hemos analizado el proyecto en detalle y presentado alegaciones con base técnica, no solo de percepción. Estamos cuestionando el modelo de demanda presentado en el estudio, la selección de esta alternativa frente a otras opciones viables, la capacidad del sistema de transporte y el impacto real en la movilidad de los vecinos”.
CAMBIOS
– ¿Os habéis unido a otras asociaciones, como la de Virgen del Cortijo y Chamartín?
– “Sí, estamos coordinados porque es un problema que afecta a varios barrios. En Pinar de Chamartín se elimina la conexión directa al centro, quedando solo la línea 4, que no cumple la misma función que la línea 1. En nuestro caso y en el de Virgen del Cortijo, ya dependientes del Metro Ligero, los vecinos tendrán que hacer un transbordo adicional en Chamartín, pasando de uno a dos, lo que supone un empeoramiento claro de la movilidad”.
– ¿Y os aleja del Cercanías?
– “Claro. Actualmente no existe conexión directa de Cercanías desde Fuente de la Mora al centro, lo que obliga a pasar por Chamartín con frecuencias de hasta 15 minutos. El autobús tampoco es una alternativa real por los tiempos y la congestión en hora punta. En este contexto, el proyecto agrava una situación que ya es poco eficiente en términos de movilidad”.
– Si definitivamente se implanta la Opción 5, ¿cómo afectarían los cambios en la Línea 1 a los desplazamientos diarios de un vecino de Sanchinarro?
– “Actualmente, un vecino de Sanchinarro que quiere llegar al centro tiene que hacer un transbordo. Es decir, coges el Metro Ligero y en Pinar de Chamartín coges la Línea 1. Con este cambio pasaría a hacer dos obligatorios: en Pinar de Chamartín coger la 4, que te llevaría a Chamartín y allí coger la 1. Esto complica especialmente la movilidad de personas mayores, personas con movilidad reducida o familias, añadiendo más desplazamientos, más tiempos y más incertidumbre”.
ALEGACIONES
– Habéis presentado alegaciones, ¿qué argumentos y alternativas habéis presentado?
– “Hemos planteado varios puntos clave. La Comunidad justifica la alternativa porque reduce transbordos para nuevos usuarios, pero en la práctica añade un transbordo adicional para los vecinos actuales, lo que supone un empeoramiento del servicio. Existen cuatro alternativasen el propio estudio que permiten mejorar la red sin modificar Pinar de Chamartín ni añadir nuevos transbordos. Además, laalternativa seleccionada por la CM es la más costosa, lo que genera dudas sobre la eficiencia en el uso de dinero público cuando existen opciones más económicas y menos perjudiciales. Por otro lado, se concentra más demanda en la Línea 1 y en Chamartín, lo que plantea dudas sobre si el sistema puede absorber ese incremento sin saturación. Además, refuerza la dependencia de un único eje, de modo que ante cualquier incidencia estos barrios pueden quedarse sin conexión de metro hacia el centro. Por último, el estudio se apoya en gran medida en previsiones de población futura aún hipotética, mientras que el impacto recae sobre una población actual consolidada. Creemos que este proyecto es una oportunidad para mejorar la red de forma equilibrada, y que es posible elegir alternativas que mejoren la conexión del norte sin generar perjuicios adicionales para los vecinos actuales”.


– ¿Creéis que el proyecto de Madrid Nuevo Norte justifica la reorganización del metro o tenéis la sensación de que se está priorizando a futuros vecinos frente a los actuales?
– “El desarrollo es positivo, pero no debería hacerse a costa de empeorar la movilidad actual. El impacto negativo recae sobre una población consolidada de más de 130.000 vecinos, mientras que la demanda futura aún es estimada. La solución debería funcionar para todos”.
– ¿Consideráis suficiente la información y participación ofrecida durante el proceso?
– “Se valora el proceso, pero faltan elementos clave como simulaciones de capacidad, tiempos reales de transbordo o funcionamiento en hora punta. Además, creemos que la participación podría haber sido más completa, tanto en plazos como en la implicación de entidades locales y asociaciones. En particular, echamos en falta que no se haya contado de forma directa con asociaciones vecinales de barrios claramente afectados como Sanchinarro”.
TIEMPO Y CALIDAD
– ¿Cuánto tiempo extra calculáis que añadirías con la Opción 5?
– “Un transbordo en Chamartín puede añadir entre 10 y 15 minutos por trayecto, una diferencia muy importante en el día a día de quienes trabajan en el centro. Pasar de uno a dos transbordos implica un impacto diario significativo que se traduce en muchas horas al mes. Además, el uso del Metro Ligero ya alarga los tiempos, por lo que el efecto acumulado es muy importante. Todo esto hace que los trayectos al centro puedan acercarse o superar una hora. En algunos casos, ya son comparables o incluso peores que los de municipios fuera de Madrid mejor conectados. Para muchos vecinos esto supone un “regreso al pasado” en términos de movilidad”.
– Independiente del tiempo, ¿qué impacto podría tener el aumento de transbordos en la calidad del servicio?
– “El aumento de transbordos empeora la calidad del servicio porque concentra más viajeros en un nodo como Chamartín, un intercambiador complejo donde coinciden varias líneas de metro, Cercanías, trenes y autobuses. Esto puede generar saturación en pasillos, andenes y accesos, provocando retrasos y pérdida de fluidez, con impacto tanto en la experiencia del usuario como en la calidad del servicio de la red de transporte en su conjunto”.
– ¿Cómo afecta esto a la sostenibilidad y uso del coche?
– “Si el transporte público se vuelve más lento o complejo, una parte de los usuarios acabará recurriendo al coche, lo que aumentará el tráfico y la contaminación”.
– ¿Hay barrios del norte de Madrid que sí prefieren la alternativa seleccionada o tienen posiciones distintas a la vuestra?
– “Es normal que haya posiciones distintas, porque hay necesidades diferentes. Precisamente eso demuestra que el problema es de diseño de la zona norte de Madrid. Históricamente ha sido un área con conexiones más limitadas y este proyecto es una oportunidad para corregirlo, mejorando la conexión donde hace falta sin empeorar la de los usuarios actuales”.
– Presentadas las alegaciones, ¿ahora cuál es el siguiente paso?
– “Esperamos que las alegaciones se analicen con rigor y que se revise el diseño. Ahora es un momento clave para que los vecinos traslademos una posición común: mejorar la red sí, pero sin empeorar el servicio existente.







