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Huerto comunitario “El Tablao de la Compostura”

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Aunque el huerto de Las Tablas nace en 2011 de manera espontánea, cuando varios vecinos comenzaron a trabajar algunos bancales, es en 2015 cuando inicia su vinculación a la Asociación de Vecinos y posterior regularización mediante concesión del Ayuntamiento de Madrid. Charlamos con Nuria, presidenta del huerto comunitario “El Tablao de la Compostura” desde 2024, y con algunos de los hortelanos.

– “Aunque existe una Junta Directiva y un Grupo motor del huerto, la toma de decisiones se realiza de forma asamblearia. Desde hace dos años contamos con la colaboración del dinamizador de la AV de Las Tablas, dando así mayor visibilidad a las actividades que hacemos y reforzando la participación de vecinos o colectivos como colegios, Fundaciones Plena Inclusión, Enca, Aprocor, Grupo Scouts, etc.”.

– ¿Cuántos vecinos participan en el huerto?

– “Actualmente está integrado por 23 socios-hortelanos, representando a una familia cada uno, es decir, unas 70 personas. A eso sumamos los grupos que coordina el Dinamizador y los que participan en una actividad concreta”.

– ¿Uno puede tener su propio espacio de cultivo?

– “Hay varias formas de gestión: bancales individuales, bancales compartidos gestionados por un grupo y bancales comunitarios gestionados por todos los hortelanos del huerto. El vecino escoge cuál prefiere. Además, todos participan de los espacios y zonas de cultivo comunitarios, siendo responsables de su uso y mantenimiento”, dice Nuria.

– “Esta forma de gestión contribuyen a mejorar el bienestar personal, adaptándose mejor a las necesidades de cada hortelano. Así puede tener un espacio sin la presión de poder comprometer el trabajo del resto y manteniendo las ventajas de seguir contando con la gestión comunitaria”, añade Herminio.

– ¿Qué otras actividades lleváis a cabo?

– “Hay actividades genéricas, como de gestión, difusión, formativas, jornadas de trabajo o actividades de sensibilización del espacio. Y luego actividades específicas, como las que hacemos para fomentar  el compostaje, para dar y compartir los alimentos que cultivamos, para fomentar la biodiversidad o el intercambio semillas o en Navidad el taller de elaboración de coronas navideñas. También hay actividades en colaboración con el grupo de Scouts o con la Fundación Aprocor”.

– ¿Qué balance haríais de estos 10 años?

– “Cuando llegué antes de que lo sacaran a concurso era una escombrera”, comenta Cristina, Vicepresidenta del huerto. “Fue duro cavar bancales y aprender sobre la marcha, pero estaba Rosa, figura fundamental en los inicios. El huerto era comunitario, compartíamos trabajo, experimentos y buenos momentos. Para mí ha sido un pequeño oasis donde refugiarme, tocaba la tierra y el estrés y mal humor se me iban. Hoy lo comunitario ha ido perdiendo fuelle y los bancales privados han ido cogiendo protagonismo, pero algunos seguimos conservando ese espíritu de compartir  trabajo, cosecha, charla, cariño y buen rollito”.

– ¿Cómo es la vida diaria del huerto?

– “No existe un horario establecido. Cada hortelano viene libremente, pero los fines de semana hay mayor actividad y aprovechamos para convocar las jornadas de trabajo y actividades comunitarias. En verano todo es más frenético y disfrutamos de más momentos compartidos”.

– ¿Qué va a pasar con el huerto cuando arranque Madrid Nuevo Norte?

– “No podemos mantener la ubicación actual, ya que está afectada por las obras. Pero confiamos en que todos los organismos involucrados nos apoyen de forma que la transición a la nueva ubicación sea lo menos traumática para el huerto, permitiendo mantener sin disrupción nuestra actividad. Actualmente hay una voluntad firme por parte de los implicados de que así sea”.

– ¿Con qué momentos os quedarías de estos diez años?

– “Con cómo te acogen y arropan cuando llegas e intentan ayudarte y aconsejar. También, con el sentido de pertenencia que sientes en poco tiempo y con el Rincón de Marisol, una hortelana que aunque no conocí estuvo muchos años en el huerto hasta que falleció. Ver cómo todos cuidan y ponen flores a ese rincón es un ejemplo de los vínculos que se crean”, nos cuenta Nuria·

– “Cuando mi marido Javier y yo entramos en el huerto en 2023”, nos relata Amelia, otra hortelana, “se respiraba libertad, respeto y compromiso. Nos encanta tener un lugar donde los hortelanos aman la naturaleza. Pero sobretodo la solidaridad que hay, los bonitos vínculos de amistad que nacen. A cambio nosotros intentamos aportar que nuestro granito de arena”.

– ¿Qué es lo que mejor se cultiva?

– “Tomates, habas y acelgas. Lo más divertido, las patatas, sobre todo si vienen los niños que se ilusionan con cada premio encontrado rebuscando en la tierra”, comenta Herminio.

– ¿Qué hay que hacer para formar parte del huerto?

– “Es recomendable venir al huerto e informarse directamente, donde hay un tablón con toda la información, o en nuestro email huertolastablas@gmail.com. Hay lista de espera, aunque estamos en vías de solicitud de una ampliación, pero para los talleres o actividades sólo hay que acercarse y participar”, concluye Nuria.