Según el Diccionario de la Real Academia Española marginada/o, participio del verbo marginar, es el “Dicho de una persona o de un grupo: No integrado en la sociedad”. Por su parte, entre las muchas definiciones de marginar, las que mejor se adaptarían serían: Preterir a alguien, ponerlo o dejarlo al margen de alguna actividad; o prescindir o hacer caso omiso de alguien. Llevo mucho tiempo, y cuando digo mucho me refiero a años, pensando en si sería lo correcto escribir o no este editorial, quizás por mi forma de ser, por educación, o porque nunca he esperado nada de nadie. Pero llega un momento en el una ya se siente cansada y piensa, ¡no es justo!

Marginada, así se siente, con todas sus letras, la revista Zitus Madrid. Pero no por vosotros, los vecinos y comerciantes, hacia los que solo tengo palabras de agradecimiento, sino por la Comunidad de Madrid.

Desde que Zitus Madrid comenzó su andadura en septiembre de 2005, jamás ha contado con la contratación de un espacio de publicidad institucional de dicho organismo. Un dato que puede resultar banal, pero que cuando tienes contacto con otros medios locales y te das cuenta que debes de ser el único en esta circunstancia, cobra importancia el tema.

Al principio piensas, bueno como te han dicho, somos muchos medios en la Comunidad de Madrid y en concreto en Madrid Capital, y ya me tocará “algo residual”, como me dijeron. Y confías porque es un medio en papel, sale mensualmente, cubre tres barrios cuya extensión es más que algunos distritos…

Pero pasan los meses, los años, distintas personas y directivos encargados de ese departamento, a los que escribes y en algunos de los casos ni obtienes respuesta… Y te cansas, te preguntas por qué y llegas a decir, no es justo. Y no es justo porque hago mi trabajo desde hace 16 años de la mejor manera que sé, dando cabida a todo aquel que genere una noticia en la “Zona Zitus”, con educación, sin importar el color político, creencias o ideologías.

Y el “sois muchos” ya no sirve, cuando ves que hasta los medios trimestrales si han tenido contratación de espacios publicitarios de este organismo, -con cuyo departamento de prensa tengo cero quejas-, llegando incluso algunos meses a ser de hasta tres páginas (Comunidad, Canal de Isabel II, Metro o Turismo). Y vuelves a no entender por qué Zitus Madrid es marginado en este sentido, algo que no ocurre con el Ayuntamiento de Madrid. Y da rabia porque en estos momentos sería un sostén importante para mantener en pie la revista.

Mientras Zitus Madrid siga vivo, como directora seguiré haciendo el mismo periodismo que he hecho durante estos 16 años y que me enseñaron hace casi 30 años durante la carrera, y cubriendo todas las noticias de “mis barrios”. Eso sí, sin marginar a nadie, ni siquiera a la Comunidad de Madrid.