Septiembre, mes de vendimia por excelencia en España. Un periodo en el que la uva se encuentra en el estado más óptimo para recolectar. Un mes donde Masaveu Bodegas cobra más renombre aún si cabe.

Tres bodegas con Denominaciones de Origen forman parte del grupo Masaveu Bodegas: Rioja (Bodegas Murua), Navarra (Bodegas Pagos de Araiz) y Rías Baixas (Bodegas Fillaboa). Con un estilo propio, podrás pasear por los viñedos de cada una de ellas, descubrir los procesos de elaboración de sus excelentes caldos, o recorrer sus bodegas copa de vino en  mano. Visitarlas es sentir la filosofía de Masaveu Bodegas y entender la cultura del vino a través de la asombrosa combinación entre el arte y la naturaleza.

Bajo el abrigo de la Sierra de Cantabria, se levanta Bodegas Murua, un pequeño tesoro en pleno corazón de Rioja Alavesa, donde vivir un recorrido por la historia contemplando obras de arte que datan desde el siglo XVI hasta nuestros días. Esta casa señorial entre viñedos, alberga una maravillosa biblioteca enológica propiedad de Corporación Masaveu. La variedad estrella de la bodega es la tempranillo, pero además cuenta con variedades autóctonas tintas y blancas, como graciano, mazuelo, viura, malvasía y garnacha.

Para disfrutar del entorno y los vinos, Murua ofrece una selección de actividades enoturísticas destinadas a descubrir sus vinos, desconectar de la rutina y acercarse al mundo vinícola para conocer un producto diferente, original y excelente.

Bodegas Pagos de Araiz está situada en los alrededores de la ciudad medieval de Olite en la Denominación de Origen Navarra. Una bodega vanguardista de 14.000 metros cuadrados de extensión, de estilo château, con 240 de viñedos propios de diferentes variedades de uvas: tempranillo, graciano, < garnacha, merlot, cabernet sauvignon y syrah. La elaboración tradicional junto con una buena y excelente materia prima y la realización de vinificaciones diferenciadas por variedades y parcelas, permite a Pagos de Araiz crear vinos complejos y equilibrados.

Sus vinos son vinos sin complejos, de espíritu libre y llenos de matices, genuinos y atrevidos bajo una indiscutible seña de calidad que caracteriza a los vinos que elabora esta familia.

Y por último, Bodegas Fillaboa una de las fincas vitivinícolas más antiguas y más grandes de Galicia, en la Denominación de Origen Rías Baixas, donde un muro de piedra de 1.600 metros de longitud alberga un pazo señorial y una capilla de piedra. Creada a finales del siglo XVIII es la única bodega de Galicia incluida en la prestigiosa Asociación Grandes Pagos de España que promueve, reconoce e impulsa vinos españoles de la más alta calidad vinculados a la singularidad del terruño y el pago donde nacen.

De sus 74 hectáreas de superficie, 54 son de viñedo propio divididos en 12 pagos diferentes de uva albariño plantados junto a los ríos Tea y Miño. La riqueza de sus suelos y la cercanía del mar, las bondades del clima atlántico, las abundantes lluvias y sus suaves temperaturas, convierten Fillaboa en un enclave privilegiado para el cultivo de las uvas albariño, cuyos caldos nacen tras la meticulosa vendimia manual de cada parcela por separado. Los mostos fermentan con levaduras autóctonas seleccionadas en la propia finca, en depósitos de acero inoxidable a temperatura controlada.

Es la magia de los vinos de Fillaboa: blancos frescos, exclusivos, que expresan la singularidad de Galicia y su uva más emblemática ofreciéndonos un atractivo aroma a frutas tropicales, de azahar y cítricos con un característico aire salino.

Texto: N. Arechederra. Fotos: Masaveu Bodegas