La Comunidad de Madrid ha comenzado a vacunar masivamente frente al COVID-19. El pasado 23 de febrero los centros de Salud de Sanchinarro y Mirasierra, al que pertenece el barrio de Montecarmelo, comenzaron a vacunar a los vecinos mayores de 80 años. Bajo cita previa, en menos de una semana y media han sido más de 130 mil mayores los que han pasado por los Centros de Salud de la Comunidad de Madrid, donde se les ha administrado la vacuna de ARNm de Pfizer.

A este colectivo se le han sumado otros en las últimas semanas. Los profesionales del Hospital público Enfermera Isabel Zendal comenzaron por su parte a administrar la vacuna AstraZeneca a cuerpos de inspectores de Salud Pública, Políticas Sociales, Seguridad Social, médicos forenses, estudiantes de Ciencias de la Salud, veterinarios, Sanidad Exterior y AENA.

En paralelo, las Consejerías de Sanidad y Políticas Sociales ultiman los listados para comenzar en breve a vacunar al grupo de grandes dependientes no institucionalizados, es decir, aquellos que no habitan en una residencia, así como a sus cuidadores. Para ello, los equipos de Atención Primaria se desplazarán a los domicilios e iniciarán este proceso in situ, en caso de que el paciente no pueda trasladarse a su Centro de Salud. A este grupo de población se le administrará la dosis de ARNm (Moderna o Pfizer) o también puede ser la vacuna de AstraZeneca, ya que será en función de la edad, puesto que esta última se administra al grupo que comprende desde los 18 a los 55 años

(c) Comunidad de Madrid

Por su parte, a profesores, -110.000 en la Comunidad de Madrid de los colegios públicos, privados y concertados-, policías municipales, bomberos y personal de Protección Civil, se les ha administrado, y continúan con ello, también la vacuna AstraZeneca, tanto en los centros de Atención Primaria, como en el Isabel Zendal y en el Wanda Metropolitano, – cedido por el Club Atlético de Madrid  y con una capacidad para vacunar hasta 10.000 personas.

Tras su paso por el proceso de vacunación, han sido muchos los docentes que han sufrido efectos secundarios, – fiebres altas, cansancio y algunos incluso vómitos-, que les han impedido impartir clases en los colegios de Sanchinarro, Las Tablas o Montecarmelo. Algo que también ha ocurrido, según fuentes consultadas, en la comisaría de Policía Nacional, que da servicio al distrito de Fuencarral-El Pardo.

– “Es llevadero”, nos comenta una profesora ya vacunada con la primera dosis, “pero tras ponerme la vacuna comencé con 38 de fiebre y un cansancio fuera de lo normal. A mi vómitos no me ha dado pero a otros compañeros sí”.

Efectos secundarios aparte, nos quedamos con la imagen que ilustra esta noticia: la primera persona mayor de 80 años vacunada en el Centro de Salud de Mirasierra. Todo un testimonio de esperanza.