Con la llegada de las vacaciones escolares, son muchos los padres que no saben cómo afrontar tantos días sin colegio. Para resolver la eterna duda de si imponer una rutina, practicar lo aprendido durante el curso u optar por actividades nuevas, hemos hablado con el Departamento de Orientación del Colegio Base de La Moraleja.

– “Lo ideal es enfocar el verano como un tiempo de alegría dedicado a descansar y a conectar con los demás con otros tiempos y otro estilo, pero esto no significa que tenga que estar libre de aprendizajes. Es esencial recargar las pilas y centrar la cabeza en otros aspectos más allá de lo académico, pero también es recomendable encontrar huecos para que los niños refuercen las habilidades construidas durante el curso, o al menos garantizar que no hay una desconexión total de actividades tan necesarias para el aprendizaje como son la lectura y la escritura”.

¿Es positivo que hagan algún tipo de actividad relacionada con lo aprendido en el curso?

– “Sí, aunque debemos superar el concepto de las materias escolares estancas y permitir que el aprendizaje sea más integral. El verano es un momento perfecto para poner en relación los aprendizajes construidos en las distintas materias escolares, y para ello cualquier actividad lúdica puede ser un estimulador de las habilidades cognitivas. Por ejemplo, los juegos educativos son la mejor alternativa. Aquellos que estimulan las funciones ejecutivas, las habilidades motóricas y la coordinación, los que estimulan la creatividad y la imaginación y los que además pueden incluir la lectura y el procesamiento lógico-matemático. En el departamento de orientación del Colegio Base hicimos un catálogo de juegos educativos que puede ser muy útil para filtrar estos juegos y que se puede encontrar en nuestra web”.

¿Mantener ciertas rutinas les ayuda a adaptarse mejor al colegio?

– “Hay momentos del verano donde es muy complicado para las familias mantener ciertas rutinas y horarios, pero de manera general es importante prevenir que se pierdan los hábitos más básicos adquiridos a lo largo del curso. Los más importantes serían el aseo, el orden, los tiempos de uso de los dispositivos móviles y los hábitos de alimentación. De cara a facilitar la transición de la vuelta al cole, las últimas semanas de las vacaciones deberían recuperar progresivamente los hábitos ‘suspendidos’ temporalmente”.

¿Es el verano el momento idóneo para devorar libros?

– “Es el momento perfecto para que los más pequeños disfruten del hábito de la lectura, ya que cuentan con más tiempo libre y se elimina la carga emocional de tener que leer por obligación. La lectura en verano debe ser un tiempo de ocio, y para ello es importante que puedan elegir libremente la temática de los libros, el número de libros y los momentos idóneos para ello, siempre y cuando lean”.

¿Qué otro tipo de actividades pueden llevar a cabo?

– “Existen materiales para poder trabajar funciones ejecutivas que a su vez luego repercuten en los aprendizajes escolares. Están relacionadas con la memoria, la atención, la planificación y la organización, como por ejemplo los “sudokus” y los crucigramas, los cuadernos de retos lógicos y acertijos, los juegos de cartas o incluso los ‘escape room’. Son formas dinámicas de trabajar que tienen muchos beneficios en el desarrollo cognitivo de los más pequeños. En ellas los adultos son de gran ayuda si supervisan y animan a los niños a reflexionar sobre cómo han logrado resolver diferentes retos o en qué puntos se han equivocado. Este tipo de preguntas convierten las actividades estrictamente lúdicas en habilidades para el aprendizaje”.