La Asociación Vecinal de Sanchinarro lleva denunciando desde hace años la total dejación y abandono del parque conocido en el barrio como el “Parque de la Ría”. Situado en la calle Vicente Blasco Ibañez, al nordeste del barrio, el poco cuidado que se hace de él ha originado este verano que peces, cangrejos y ranas hayan muerto, casi en su totalidad, en las pocas aguas fluviales que aún aguantaban en el último tramo de los canales artificiales de la ría. Una situación que ha denunciado la Asociación Vecinal.

– “El olor que respiras al pasear es nauseabundo”, nos comenta Carlos Sanz, presidente de la asociación mientras paseamos por las inmediaciones. “Los patos que poblaban estas aguas ya han desaparecido. Antes por aquí discurría el Arroyo Valdebebas, el último arroyo en superficie que quedaba en el término municipal de Madrid. Miguel Oliver, el arquitecto que diseñó el barrio, hizo un atractivo diseño para que este arroyo atravesara este espacioso parque, pero no se respetó su idea y el arroyo se soterró mediante un colector, construyendo un canal para salvar los desniveles con un conjunto de cascadas”.

Al eliminarse el arroyo, los canales sólo reciben el agua de lluvia, que se estanca y perdura hasta que va desapareciendo paulatinamente con  los calores veraniegos.

– “Cuando hay agua, aparecen los peces, ranas, cangrejos, patos y otros animalillos. Ni que decir tiene que, en estas aguas estancadas que se van corrompiendo con los calores, se forman ingentes nubes de mosquitos y hacen presencia los malos olores. Desde hace años, la Asociación Vecinal Sanchinarro viene reclamando una solución para la frustrada ría de este parque, pero esa solución no llega”.

EL PEOR AÑO

Santiago vecino de Sanchinarro desde hace casi tres años, acostumbra a pasear desde entonces por esta zona. Si bien opina que nunca ha sido una zona del barrio muy atendida y cuidada, jamás la ha visto tan abandonada como este verano.

– “Me llamó la atención primero haber encontrado hace meses tanta vida, tantos peces, ranas o patos, pese a no ser una ría muy cuidada. Pero llegó el calor y a medida que pasaban los días fue desapareciendo el agua, que depende siempre de lo que haya llovido cada año, y toda esa vida se fue apagando. Como se puede observar hay una cantidad de peces impresionantes, de ranas e incluso cangrejos muertos”.

Paseante asiduo de la zona, ¿has visto a algún servicio de Medio Ambiente acercarse para preocuparse por el tema?

– “No. Pero tampoco de sanidad. Al principio al haber algo de agua en algunas zonas,  todos los peces chapoteaban angustiosos ahí, eso ha dado paso a su muerte y con el calor a un olor que no se puede ni respirar, es insoportable”.

– ¿Habías visto tan descuidada esta zona otros años?

– “La verdad es que no. Suelo venir a pasear, otras veces me he dedicado a limpiar la basura que tiran muchos vecinos, pero como ha estado la ría este año, no lo había visto nunca. Es lamentable y me gustaría que encontraran alguna solución para inyectar agua de manera artificial o usando la del arroyo de Valdebebas que fue soterrado y que pasa por aquí debajo”.

SOLUCIONES

Para los vecinos una solución sería sacar de nuevo a superficie el arroyo, pero son conscientes de la dificultad que ello conlleva. Por su parte el presidente de la Asociación Vecinal tiene claro que el Ayuntamiento elude su responsabilidad arguyendo que es la Junta de Compensación quien debe dar la solución.

– “Pero la Junta de Compensación, -que fue quien lo soterró hace veinte años cuando comenzó a construir el barrio-, no actúa, seguramente porque el ayuntamiento no le presiona. Sabemos que se hizo un proyecto para eliminar estos canales de hormigón y, en su lugar, instalar un simulacro de arroyo, con canto rodado y vegetación de ribera, similar a lo que existe en Madrid Río. Ese proyecto, no sólo no se ejecutó, sino que ha desaparecido. Nosotros proponemos hacer una instalación y recircular el agua hasta la ría con un depósito y un motor”, concluye Sanz.