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SANTIAGO EPSTEIN

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Este argentino, gerente de proyectos de una empresa de telecomunicaciones, llegó a Sanchinarro junto a su mujer en 2019. Desde entonces, Santiago Epstein, padre de dos hijos, -uno de 3 años y otro de 16 meses-, no ha parado en su empeño de mantener el barrio limpio. Raro es el vecino que no se haya cruzado con él, bolsa de basura y mano mecánica en ristre, por algunos de los parques o zonas verdes del barrio. Una buena forma de dar ejemplo, que cada vez tiene más adeptos, que le sirvió este pasado verano para recibir el reconocimiento de la asociación vecinal del barrio.

– ¿Qué es lo que más os gustó como barrio para escoger Sanchinarro?

– “Lo que nos gustó de Sanchinarro a mi mujer y a mí fueron los espacios verdes, que no había mucho tránsito y era un barrio tranquilo. Además, se veían muchas familias con niños y por aquel entonces ya queríamos ser padres, así que lo consideramos como un barrio muy interesante”.

– ¿Tengo entendido que te gusta mucho pasear por el barrio?

– “Sí. Me gusta mucho caminar por el barrio, pasear por distintos espacios verdes sobre todo cuando me voy camino hacia Valdebebas, es una zona muy linda para pasear. Al principio el parque de la ría me pasó desapercibido, pero una vez que lo descubrí lo fui recorriendo. Me gustaba mucho como se juntaba el barrio con la autopista y aun así se podía encontrar un espacio, digamos, de silencio y tranquilidad en ese parque”.

PASAR A LA ACCIÓN

– ¿Es en estos paseos cuando decides no mirar a otro lado cuando ves basura en el suelo?

– “Cuando salía a pasear o correr me encontraba con mucha basura en el camino. Había zonas donde parecía que era un vertedero y recuerdo volver a casa enojado, con una especie de tristeza de tener unos espacios tan privilegiados, pero tan descuidados. También me enojaba comprobar que la gente no cuidaba las cosas, porque incluso había basura tirada alrededor de las papeleras”.

– ¿Cómo y cuándo surge la idea de salir, bolsa en mano, a recoger basura?

– “Hace unos dos años más o menos, decidí pasar a la acción y no quedarme de brazos cruzados. El primer instinto fue coger unas bolsas y empezar a juntar basura. Pero a mano y agachándome… ¡Eso no hay espalda que lo aguante! Así que busqué en internet otras opciones y opté por la más simple que encontré: una especie de manos mecánicas. Así que no me volví a agachar y cogía la basura con esas pinzas. Los primeros días uno se siente un poco raro, la gente te mira como si fueras un loco; otros me paraban y preguntaban si era un particular o del Ayuntamiento; otros me felicitaban, pero cada uno seguía con su vida”.

– ¿Ibas solo?

– “Al principio iba solo, pero empezó a pararme la gente preguntándome dónde había que apuntarse, que les había parecido muy buena idea al verme y sugiriendo juntarnos varios. Así acabamos formando un grupo de WhatsApp de unas veinte personas y nos organizamos para salir. Es complicado coincidir todos porque cada uno tiene sus tiempos y sus familias. Normalmente en las salidas que hacemos solemos ser dos o tres, pero un día coincidimos más de diez en un lugar específico que íbamos a limpiar. Ese día se dio la oportunidad y pudimos limpiar todo el parque de la ría, la zona que está justo en la salida de del desagüe, que estaba repleta de basura y ya era un vertedero. Hacer este trabajo solo es un poco frustrante porque no llegas a abarcar la zona que uno quisiera, así que encontrarse con gente en esta misma situación, que tenían el mismo pensamiento pero no sabía cómo llevarlo a la acción, fue muy gratificante. Nos hemos juntado, hemos trabajado juntos y hemos hecho algunos cambios muy importantes”.

POR SANCHINARRO

– ¿Qué tiene que hacer un vecino si quiere unirse al grupo para limpiar zonas de Sanchinarro?

– “En el caso de que la gente se quiera apuntar puede escribirme a santiagoepstein@hotmail.com o localizarnos en Twitter como @PorSanchinarro Además yo les invito a estar atentos al proyecto “Libera” de Ecoembes que, una o dos veces al año, fijan un punto de recogida y la gente se puede apuntar. Fui una vez y vi una muy buena participación de gente del barrio, incluso empresas inscritas. Fue una muy buena experiencia que me encantaría que sucediera una vez al mes, por lo menos. Sería ideal alguna limpieza fuerte del barrio con todos los voluntarios”.

– No es más limpio el que más limpia sino el que menos ensucia. ¿Opinas igual?

– “Sí. Sería genial que la gente hiciera el esfuerzo por no ensuciar. Nadie pide salir todos a limpiar Sanchinarro o que haya que organizarse para hacerlo. Simplemente que la gente cumpla su parte, su responsabilidad como parte de la sociedad, preocuparse por nuestros espacios y cuidar las zonas verdes y no tirar basura”.

– ¿Y por qué crees que a la gente le cuesta tanto no tirar las cosas al suelo?

– “Creo que ya es más un tema cultural: la gente se preocupa más de sus cosas que de lo que le rodea. Esto me gusta, lo uso y me da igual como lo deje para la gente que venga después. No cuesta nada no tirar las cosas, porque al final si tú ves un rincón lleno de basura, no te vas a tomar la molestia de cuidar algo que no está cuidado. Es como pensar, bueno si nadie más lo cuida ¿por qué lo voy a cuidar yo entonces? Es como una infección. Cuando uno hace las cosas mal todos alrededor rápidamente toman esa mala costumbre y la continúan. Por eso cuando empecé a recoger basura por el barrio mi intención era también empezar a dar ejemplo, y no porque yo me considere una persona que pueda dar un buen ejemplo, sino por encontrar a gente que piense como yo. Al final muchas veces hacemos las cosas por imitación. Un día, por ejemplo, recogiendo basura con la mano mecánica, me encontré a una pareja haciendo lo mismo. Me llamó la atención así que les pregunté y básicamente me dijeron que hace unos meses me vieron hacerlo a mí y les pareció muy buena idea”.

– Desde hace meses ha aumentado el servicio de limpieza en el barrio. ¿Se ha notado?

– “Sinceramente yo no he visto ninguna mejora en el servicio de limpieza, aunque sí más carritos, camiones y más gente limpiando. Después de que pasen con esos sopladores de viento se ve todo genial, pero la basura que se queda enganchada en los arbustos, sigue ahí. A la parte de arriba del parque de la ría parece que ni entran. Me encantaría juntarme con algún responsable para trabajar juntos o brindarle algunas ideas. Por ejemplo, la gente de limpieza todavía utiliza una pala pesada y una escoba, y una mano mecánica sería una idea genial que les facilitaría mucho el trabajo y el resultado se vería bastante más rápido”.

– ¿Qué parque o zona es la más sucia de Sanchinarro?

– “Están todos más o menos en un estado muy similar, pero quizás la parte más elevada del parque de la ría. Allí los jóvenes se juntan a beber y comer y a hacer botellón y luego lo dejan todo tirado. ¡Ni siquiera se molestan en juntar la basura en un rincón! También hay bancos rotos y restos de fuegos artificiales. Lo limpias, vuelves y está igual fin de semana tras fin de semana. En esa zona, que hay un camino que va a Shangai, hacia abajo por el túnel, vienen muchos camiones y tiran sus basuras ahí. Aparece que nadie del ayuntamiento se pasa por esa zona, salvo que les avisemos por Twitter”.

MOTIVACIÓN Y HERENCIA

– Dices que limpias y cuando vuelves está nuevamente sucio, ¿qué te motiva para seguir haciéndolo?

– “Inicialmente me lo tomaba como tengo un rato libre, me gusta caminar y mientras puedo ir limpiando. Luego lo tomé más como una responsabilidad o como un trabajo, en el sentido de que salía más veces justamente porque quería terminar de limpiar ciertas zonas del parque. No es quitarme tiempo sino invertir en mejorar el barrio para que todos puedan disfrutarlo. ¡Esa es la motivación que tengo!”

– ¿Habéis recogido basura incluso con niños?

-“Es fundamental inculcarle esto a las nuevas generaciones. Cuando nos hemos juntado y algún vecino ha traído a sus hijos, es increíble. Se pasa un tiempo al aire libre caminando y de paso se le da una lección muy valiosa a los hijos. Creo que esto es algo que debería fomentarse, incluso desde los propios colegios o sus AMPA’s, así los niños aprenden estos valores desde pequeños. Yo ya estoy considerando que el mío de tres años me acompañe, para que vaya entendiendo el valor de lo que es ayudar, de mirar allá del ombligo”.

– Cada verano tenemos el mismo secarral en la ría de Sanchinarro. ¿Cómo mejorarías esa zona?

– “Hace unos cinco meses vino un grupo de gente, de algún gremio porque llevaban la misma camiseta pero no llegué a ver qué colectivo era. Debieron quitar el tapón, por así decirlo, y el poca agua que había de las lluvias, -y que había logrado generar que hubiera peces e incluso garzas o tortugas-, desapareció. No sé si han llegado a algún acuerdo con la Junta de Compensación y ya saben cómo van a solucionar el problema. Hay que recordar que durante la construcción del barrio, el arroyo fue entubado pero después no se hizo nada. Ahora estamos peor porque el agua de lluvia se va por el desagüe. A mí me gustaría que se adecente el arroyo y dejen que fluya naturalmente, pero si tienen otra opción que la hagan, pero tienen la responsabilidad de solucionar el problema ya”.

– ¿Y el resto del aspecto de Sanchinarro?

– “El barrio en general está bien, se han hecho muchos trabajos de mantenimiento y se ha invertido en plantar arbolitos y demás. El problema es que no se hace ningún tipo de seguimiento o el seguimiento adecuado y muchos de ellos mueren. Si esto se  hiciera, sumado a la responsabilidad social de la gente de cuidar lo que no es suyo y salir a la calle simplemente sin ensuciar, el barrio mejoraría muchísimo”.