Pese a que comenzaron las obras en la parcela el pasado mes de abril, lo cierto es que la construcción del futuro “Centro Cultural- Biblioteca” de Las Tablas marcha a ritmo muy lento. Tres meses después de que comenzaran a instalarse las primeras casetas de obra, se colgaba el cartel informativo en donde quedaba reflejado que el plazo de ejecución sería de 18 meses. Sin embargo, y no hay más que darse una vuelta por los alrededores, los trabajos diarios no avanzan.

El futuro Centro Cultural- Biblioteca irá situado en la calle de Burguete sobre una parcela de superficie útil de 2.450 m2, y supondrá una inversión de 5,3 millones de euros. Un equipamiento que dista mucho de la idea principal que en 2008 anunció el alcalde de Madrid de entonces, Alberto Ruíz Gallardón, la construcción de una biblioteca, por un lado, y un centro cultural, por otro, que estarían inaugurados en 2012.

En 2017 la alcaldesa Manuela Carmena rescató de nuevo el equipamiento de la biblioteca, llegando incluso a sacar a concurso los proyectos de las obras de la construcción, con ganadores incluidos. Sin embargo, y por segunda vez, los vecinos se quedaron con la miel en los labios hasta que tras asumir la alcaldía, en noviembre de 2020, José Luis Martínez-Almeida, la delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Andrea Levy, volvían a anunciar su construcción, eso sí, con la variante de que al final no sería una biblioteca independiente sino que iría incluida dentro de un centro cultural, algo que ya ocurre en el vecino barrio de Sanchinarro.

– “Hace seis años que diseñamos la biblioteca para nuestros hijos”, nos cuenta resignado Juan, vecino de Las Tablas. “Recuerdo incluso que hubo unos talleres organizados por el Ayuntamiento de Carmena y elegimos lo que consideramos un proyecto para que ellos pudiesen aprovechar. Mi hijo ya ha hecho la EBAU, y ha tenido que irse a estudiar a Sanchinarro o San Sebastián de Los Reyes”.

– Son muchos los vecinos que se quejan de lo lentas que van las obras, no hay más que ver la parcela. Usted que vive frente a ella, ¿ve que avanza a buen ritmo?

– “Ni a bueno ni malo, no avanzan. Sería un milagro que estén terminadas en 18 meses como anuncian. Cada día miro por la ventana, tengo frente a mi casa la parcela donde hace meses han colocado un cartel, pero allí nadie viene a trabajar. Ahí han dejado restos de obras y unas casetas donde no hay ni un solo obrero. Dicen que tardan 18 meses, pero han pasado seis meses desde que pusieron las casetas y no han movido ni un metro de tierra, es vergonzoso. Además dicen que ahora será un centro cultural- biblioteca. No cumplen ni con lo que dicen. Mi hijo y muchos chavales del barrio ya están en el primer curso de universidad y van a necesitar espacios de estudios, no espacios de Pilates o bailes”, continúa Juan contestando algo más malhumorado.

El diseño del edificio prevé tanto la reserva de espacios para el desarrollo de actividades concretas como dotarlo de flexibilidad y versatilidad, cobrando especial relevancia la relación entre el exterior y el interior con el fin de abrir la oportunidad para nuevos usos que puedan desarrollarse en el entorno inmediato. Además se va a zonificar espacios y adaptarlos para el desarrollo de actividades concretas que se llevarán a cabo en el edificio y que requieren de unas condiciones determinadas de iluminación e insonorización, así como de unos equipamientos específicos.