Su nombre a muchos no les dirá nada, pero si decimos que tenemos delante a Chincheto o SrChincheto77, la cosa cambia. Amante de los videojuegos desde pequeño, Miguel Ángel Salcedo, vecino de Montecarmelo, ha hecho que su hobbie le lance a la “fama” dentro del mundo “gamer” de los youtubers.

• “Chincheto nace marzo de 2011. Creé un canal, empecé a subir videos, me gustó y hasta hoy. Hay una anécdota muy graciosa que fue en agosto de ese año, cuando yo estaba grabando un video y se asomó mi mujer y me dijo: creo que he roto aguas, que estoy de parto. Le miré y le dije: termino de grabar esta partida y nos vamos. Me miró con una cara de alucine”.

¿De dónde le viene su afición a los videojuegos?
• “Desde muy pequeño. Mi tío tenía un spectrum 48k y jugábamos un montón, aunque tardaba en cargar. Me gustaban las maquinitas, luego la consola, -como no podía comprarme una me iba a un videoclub a jugar-, luego mis padres compraron un pc, etc. Es decir, no es algo de ahora sino que siempre recuerdo mi vida ligada a los videojuegos”.

¿Imaginó en algún momento tener tantos seguidores?
• “La verdad es que no. Cuando empecé nadie tenía tantos seguidores. WillyRex, uno de los Top mundiales de habla hispana, tendría unos diez mil. Me vi con 100 subscriptores y pensé, igual no conozco a tanta gente. Luego 1000 y de repente un día dices, ¡madre mía como he llegado a más de medio millón de seguidores! La franja de edad ha ido subiendo, porque los chavales que empezaron conmigo con 13 años ahora tienen veintipico. Digamos que el 80% de mi público está entre 18 y 40 años”.

¿Y quién se esconde detrás de Chincheto?
• “Un jugón de toda la vida, de 43 años, que está a caballo entre los Boomer y los Millennials y entiende a ambos. He rebobinado cintas de cassette con un boli, pero entiendo todo lo relacionado con la tecnología y que es trending hoy en día”.

¿Qué es la cultura gamer?
• “Más que cultura gamer creo que los videojuegos son un arte. Hay guionistas, fotografía, programación, diseño, una historia que contar, cinemáticas, pintura… Bebe de muchos artes, lo que lo convierte en un arte. Un ejemplo es el videojuego Gris hecho con acuarela, alucinante. La cultura gamer para mí es la afición por el arte de los videojuegos”.

¿Es complicado compaginar trabajo y familia con Chincheto?
• “Sí. Reconozco que mi familia me ha ayudado mucho. Cuando se me ha metido algo en la cabeza siempre me han dejado hacerlo, para estamparme o hacerlo bien. Y tengo que agradecérselo muchísimo a todos. Sin su apoyo no hubiera sido posible sacar a Chincheto adelante. Mucho sacrificio por parte de muchos, pero también recompensas”.

¿Comparte su familia su pasión por los videojuegos?
• “Sí, es muy jugona, sobre todo mis dos hijas y jugamos juntos, algo que debería hacerse con mayor frecuencia. Los padres tenemos que aprender cómo juegan los niños y jugar con ellos, igual que hacemos un lego, salimos en bici o un juego de mesa. El error es darles los auriculares, la consola y dejarles solos. Cuando se compra un juego hay que ver el PEGI donde se indica la edad recomendada”.

¿Qué otras aficiones tiene?
• “Muchísimas, demasiadas: la acuariofilia, he tenido varios actuarios; los trenes eléctricos de escala N; la astronomía; las hormigas, tengo hormigueros en casa; y más comunes, la música y la lectura”.

Vecino de Montecarmelo, ¿qué es lo que más le gusta del barrio?
• “La tranquilidad. Estás a las afueras, pero en el mismo Madrid. Es un barrio super peculiar. Me encanta”.

¿Hay Chincheto para largo?
• “Sí. Chincheto será eterno, no tengo intención de matar al personaje. Con los años irá descendiendo su actividad y puede que cuando tenga 100 a lo mejor pare. Pero aún así algo quedará, aunque sea alguna de nuestras frases como “no te cuento na y te lo cuento too”. Estas cosas que nos decimos mi amigo Tonacho y yo”