La portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento, Rita Maestre, y el concejal Miguel Montejo visitaron la parcela de Sanchinarro donde irá ubicado el nuevo polideportivo. Una visita en la que Maestre ha denunciado la “chapuza” del Gobierno de Almeida, “que planifica un centro en este barrio sobre una calle de Pinto, con un parking que ocupa más superficie que el propio polideportivo y que suprime espacio al deporte colectivo”.

– “En absoluto son los polideportivos que necesitan y demandan las vecinas y vecinos, sino gimnasios al uso con aparcamiento que aseguran la rentabilidad económica a las empresas privadas”.

Para Mas Madrid, las nuevas licitaciones son iguales unas a otras, a medida de los adjudicatarios, donde los estudios son un puro trámite, que nadie revisa porque a nadie le importan, por lo que reclama un nuevo estudio de viabilidad para Sanchinarro, ante “este cúmulo de errores”.

– “Una instalación en la que, tras descubrirse que el estudio de viabilidad se había realizado sobre una calle de Pinto, solo se modifican las imágenes del área de influencia, pero no los datos. Se trata de un equipamiento muy necesario para las personas que residen en el barrio y que, en realidad, es un completo despropósito y ejemplifica perfectamente la política chapuza de un equipo de Gobierno mucho más preocupado por poner en manos privadas los centros deportivos que por dar respuesta a las necesidades de los barrios”.

Por su parte, el concejal de Más Madrid Miguel Montejo calificó esta política deportiva como “un fraude a la ciudadanía en toda regla, y eso que tienen 600 millones de euros de remanente disponibles, sin asignación alguna, al haber sido liberados temporalmente de la regla de gasto”.

Para Mas Madrid, Almeida entrega el deporte a los privados en detrimento del servicio público, suprimiendo piscinas, pistas colectivas interiores, pistas de patinaje o pabellones de los proyectos consensuados con los vecinos y “las sustituyen por salas de musculación, fitness o spinning, que reportan más beneficios económicos para las empresas concesionarias”.

Según Maestre y Montejo, los estudios realizados deberían valorar cuál es la infraestructura deportiva más necesaria en cada barrio, analizar el perfil sociodemográfico a la que va dirigida, sus hábitos, si hay otros recursos deportivos en la zona, las peticiones de los residentes, así como valorar los cambios demográficos que ocurrirán a lo largo de los 25 años de concesión

Su apuesta es el retorno al proyecto original de polideportivos municipales, un modelo planificado en 2018, que “respondía a las históricas demandas vecinales, abierto a la participación ciudadana y al consenso de las necesidades de cada barrio: pistas polideportivas (balonmano, voleibol, fútbol sala), pistas de patinaje cubiertas y piscinas de verano…, en detrimento de las zonas de gimnasio puro (musculación, spinning…), servicios ya prestados por los operadores privados”.

FOTO: Mas Madrid