Los barrios del noroeste de Madrid contarán con una nueva línea de transporte público rápido, “BUSRAPID”, que los conectará con su hospital público de referencia “Ramón y Cajal”. Así lo anunció el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, durante un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum el pasado 23 de septiembre.

La nueva conexión iniciará su servicio a finales de abril de 2023 y  se realizará mediante autobuses eléctricos a través de un carril reservado. A través de vehículos eléctricos, y gracias a un nuevo carril reservado para este servicio, con prioridad semafórica en las intersecciones, los barrios de Sanchinarro y Valdebebas tendrán así acceso a su hospital de referencia.

– “Se trata de una nueva línea de transporte público rápido, semejante a la de un tranvía, que conectará los desarrollos del norte de la ciudad con el Ramón y Cajal, permitiéndonos mejorar la conectividad de los desarrollos del norte de la ciudad de Madrid, mediante el sistema TMB. De esta manera vamos a seguir incrementando la oferta de transporte público a los madrileños, de una forma rápida e eficiente y una forma limpia compatible con la protección del medio ambiente”, declaró Almeida.

La noticia ha sido muy bien acogida entre los vecinos si bien es cierto que no se ha contemplado su paso por los barrios de Virgen del Cortijo y Las Tablas, salvo una parada en éste último, pese a ser una de las reivindicaciones que sus respectivas asociaciones vecinales llevan haciendo desde hace muchos años.

– “No es comprensible que se planteen una línea nueva de autobuses directa al hospital Ramón y Cajal y dejen de lado a Las Tablas, más aún cuando el autobús entrará en el barrio para acceder a la A1”, nos comenta Joaquín vecino de Las Tablas. “Aquí vive mucha gente mayor, muchos de ellos sin coche, a la que se les debería facilitar el acceso en transporte público a su hospital de referencia”.

– “Hubiera sido tan sencillo como que al entrar en Las Tablas bajar hasta la calle Valcarlos desde la zona norte a la zona sur y de ahí acceder a la A1. No costaba nada”, añade su mujer Esther.

Un descontento que también comparten los vecinos de Virgen del Cortijo.

– “Nuestro barrio tiene una historia de casi 30 años y siempre somos los grandes olvidados. Y ahora, con este nueva línea que une Sanchinarro con el hospital Ramón y Cajal, también”, nos dice a Zitus Madrid Cris, vecina de Virgen del Cortijo.

Las obras de la nueva línea de autobuses, -con una inversión de once millones de euros,  de los cuales, seis se destinarán a la compra de los autobuses que se moverán por energía eléctrica-, se iniciarán a finales de diciembre y su plazo de ejecución será de 4 meses, es decir, su puesta en marcha se prevé para abril de 2023.

Algunos datos que ya se conocen es que los autobuses tendrán una capacidad para 100 personas, una frecuencia de cada 8 minutos, los autobuses tendrán prioridad en todos los semáforos y los billetes se pagarán en los dispensadores que se instalarán en las marquesinas, que funcionará con paneles solares y tendrán protección antivandálica. Esta última peculiaridad permitirá minimizar el tiempo que el autobús estará en la parada, ya que el conductor no interactuará con los pasajeros. La distancia de esta línea será de 30´9 kilómetros.

Según explicó el alcalde, el proyecto está enmarcado dentro de la Estrategia de Sostenibilidad Ambiental Madrid 360, que se presentó hace justo tres años, en septiembre de 2019. Ya entonces en su punto 3.2 se contemplaba la creación de una red de “BusRapid” con alta capacidad y prioridad semafórica en ejes urbanos principalmente ubicados en los distritos de la periferia madrileña, con el objetivo de promover el transporte público como la mejor manera para desplazarse  de manera sostenible, rápida y económica.

Se prevé que el menor uso del vehículo privado en estos desplazamientos puede redundar en una reducción acumulada de más de 700.000 km anuales en coche, y la disminución de 125 tn de CO2 y 200.000 kg de NOx.