Si ha habido un color en las calles del barrio durante el mes de noviembre, ese ha sido el naranja, en apoyo a la enseñanza concertada. Familias y centros educativos de Sanchinarro, Las Tablas y Montecarmelo han mostrado su rechazo y preocupación ante la recién aprobada en el Congreso de los Diputados, Ley LOMLOE, -a falta del Senado-, conocida popularmente como la Ley Celaá.

Puesta de lazos, concentraciones de protesta, pitadas o lectura de manifiestos, son algunas de las acciones llevadas a cabo, bien por las comunidades educativas o por iniciativa de las propias familias.

Para el Colegio Santa María La Blanca de Montecarmelo “vivimos tiempos difíciles para la escuela concertada. Por eso, todo esfuerzo de movilización por defender la pluralidad educativa es bienvenido. Desde el colegio queremos apoyar a la plataforma que pretende luchar por la libertad de enseñanza Mas Plurales”.

Uno de los centros que más se ha movilizado ha sido el CEU Sanchinarro, cuya APA ha realizado distintas iniciativas durante este mes en las inmediaciones del centro escolar. “El Apa del colegio Ceu Sanchinarro se manifiesta claramente en contra de la Ley Celaá. Porque tenemos derecho a elegir qué colegio queremos para nuestros hijos, porque no queremos que desaparezca la asignatura de religión, porque los niños quieren su colegio. Más libres, más plurales. Libre elección para todos, publica, concertada y privada”.

En la misma línea han ido las reivindicaciones del APA del colegio Las Tablas- Valverde del barrio de Las Tablas, quien manifiesta que “se trata de una reforma que promueve la reducción progresiva del modelo de educación concertada y atenta contra la pluralidad del modelo educativo. Tienen que seguir escuchando nuestro rechazo a esta ley sectaria e injusta que nos arrebata la libertad de educar a nuestros hijos según consideramos que es lo mejor para ellos. Y en el caso de la educación especial es aún más grave”.

El colegio Asunción Cuestablanca, también de Sanchinarro, ha sido uno de los que más se ha movilizado en redes sociales, donde han mostrado su apoyo a la Plataforma Más Plurales. “Una sociedad plural necesita un modelo plural de educación. No queremos más leyes educativas y sí un pacto educativo”.

Pilar, madre del colegio Estudiantes de Las Tablas, tiene claro que “en lugar de querer ahogar a los colegios concertados, deberían preguntarse por qué tienen tanta demanda y ver porque cada vez somos más familias las que no optamos por la escuela pública, y eso que en este barrio son muy buenos”.

A Andrés, padre del colegio El Valle Sanchinarro, le llama la atención que “hagan una ley sin contar con la comunidad educativa, ni hacer números, porque un alumno de la concertada le cuesta a la administración casi la mitad de dinero que el de la enseñanza pública. Estoy harto que nos traten como si fuéramos ricos, nos sobrara el dinero o seamos votantes de derechas. No se puede coartar la libertad de elección, tengo el mismo derecho que los demás y cuando tiene tanta demanda, por algo será”.