Vino a Montecarmelo hace doce años, donde vive junto a sus padres, Mar y Alex, y su hermana Paula, su mayor fan. Pese a tener 13 años tiene muy claro cuál es su sueño y desde hace diez lucha por ello: convertirse en piloto profesional de motociclismo y ser Campeón del Mundo.

“Un amigo de mi padre, Alfredo, le regalo a mi hermana una moto de cross eléctrica. Yo tenía tres años y solo quería subirme a ella, pero como no llegaba al suelo me caía siempre. Con 4 años mi padre me llevó a un entrenamiento, probé una moto y me encantó. Me apuntaron a la escuela KSB MADRID en la que entreno desde entonces y es como una segunda familia ya”.

¿Qué es lo que más gusta de este deporte?
“La velocidad, es un subidón de adrenalina cada vez que salgo a un circuito. También la satisfacción de disfrutar con mi familia tanto de las victorias, como cuando las cosas salen mal. A mi madre le costó más asimilarlo, porque aunque mi padre tenía moto no había antecedentes en motociclismo. Cuando empecé a ganar carreras dice que no podía ver los adelantamientos y las últimas vueltas. Ahora le sigue costando y yo creo que lo pasa peor”.

¿Qué recuerdo guardas de tu primera carrera y de tu primer pódium?
“Mi primera carrera fue en Valencia con 5 años, no quede en muy buen puesto, pero disfrute mucho. Mi primer pódium fue en Toledo con 6. ¡Estaba tan
contento que a la vuelta me quede dormido en el coche abrazado a la copa!”.

¿Quiénes eran y son tus ídolos?
“Me gustaba mucho Dani Pedrosa, un piloto muy limpio conduciendo, y Rossi por todos los logros. Pero sobretodo Márquez, ¡es impresionante lo que ha conseguido! Pero mis mayores ídolos son mi familia, por el esfuerzo y sacrificio que hacen para que pueda seguir montando en moto”.

Deportivamente hablando, ¿en qué punto te encuentras?
“Voy 3º en el Campeonato de España de mini velocidad. Es el primer año de 250cc, con una moto de segunda mano. Teniendo en cuenta que rompimos motor en dos carreras, estoy satisfecho porque lucho por los puestos de cabeza, he subido al pódium en varias y gane en una. ¡Hay que seguir trabajando mucho!”.

¿Te ha afectado la pandemia deportivamente?
“Mucho ya que he estado sin entrenar tres meses con esta moto. Aunque hacia deporte en casa, no era lo mismo y lo echaba mucho de menos”.

¿Has querido dejarlo en algún momento?
“Nunca, me encanta lo que hago. Si falla la moto o me caigo, salgo muy enfadado, pero hay que seguir adelante. Como dice Charlie, mi monitor de KSB: Trabajo+esfuerzo= Recompensa. El año pasado recibí una beca por haber quedado tercero pero no pude ir al campeonato, -que sí estoy haciendo este año-, porque mi familia no podía sufragar los gastos. Hice un campeonato inferior en el que conseguimos otra beca. No sé hasta cuándo podrá ayudarme mi familia a seguir en esto”.

¿No cuentas con patrocinadores?
“Mi mayor patrocinador es mi padre y mi familia que me costean el 90% de los gastos. La empresa de reformas de Montecarmelo “Almacogar” nos deja los vehículos que usamos para desplazarnos y dormir en ellos, y un par de empresas de amigos de mis padres, Intecser Clima y Reformas Pérgola, aportan algo de dinero. Vamos subsistiendo. Pero según vas subiendo de categoría va siendo más costoso y necesitaríamos algún patrocinador para seguir avanzando y poder llegar a cumplir mi sueño: ser piloto profesional y ser campeón del mundo”.

¿Qué te dicen tus compañeros de clase y cómo compaginas los estudios?
“Suelen preguntarme a qué velocidad voy, si me hago daño cuando me caigo o me felicitan cuando subo al pódium. Entreno dos días por semana dos horas y los domingos cuatro. Hago deberes mientras me miran la moto y en los viajes me los llevo. Mis padres siempre me han dicho que si no voy bien en los estudios, no hay motos”.

¿Cuál es tú objetivo ahora?
“Gracias a Word Racing y Pablo Martín, que me llamaron para su nuevo proyecto, el equipo PM Motorsport, me han dado la oportunidad de ir a las competiciones con medios técnicos y mecánicos. Antes era mi padre el que me ponía la moto a punto. Este año el objetivo es luchar por ganar el campeonato en el que estamos participando. ¿El año que viene? Subir de categoría y Campeonato de España de velocidad en circuitos grandes. Pero sin apoyos económicos es muy complicado. Aún así, no dejo de soñar”.