Bien coordinados por las asociaciones de vecinos, como en Las Tablas, a través del ya conocido grupo de Telegram SOS 4×4, o de manera vecinal, son muchas las personas que gracias al buen hacer de todos ellos han conseguido salir de sus lugares de trabajo, ir al hospital o a sus citas médicas. Hablamos con alguno de los protagonistas de estos “curiosos rescates”.

“Ha sido muy gratificante”

Gonzalo Mateo-Sagasta, -casado, padre de tres hijas y director de Marketing de una financiera-, decidió hacerse voluntario de SOS 4×4 en cuanto se enteró de su existencia en una conversación con un amigo.

• “Me pareció una idea fabulosa. Me recordó a una campaña de la Cruz Roja que se llamaba “Vive una historia de Amor”. Me encantó la idea de poder ayudar a la gente y en especial a Sanitarios, con todo lo que están pasando. Tuve primero que liberar la rampa del garaje de casa. El domingo, se lo conté a mi mujer y a mis hijas, me apuntaron y al rato, ya tenía mi primer “servicio”. Todos me animaron a hacerlo. La verdad es que salvo la A1 y la M-30, las calles estaban hasta arriba de nieve. Fui a echar gasolina a la Repsol de Las Tablas y no había nada abierto con quitanieves solo alguna pequeña rodada. ¡Estaba impresionante!”.

• ¿Cómo fueron esos servicios de “rescate”?
• “Primero fui a buscar a un Auxiliar de clínica al Hospital Sanitas La Moraleja, que llevaba desde el viernes sin salir del hospital pues su coche se había quedado atrapado entre la nieve. Le lleve a Daganzo de Arriba a que pudiera, por fin, descansar en su cama. Después fui a Tres Cantos a buscar a una madre con su hijo que se había caído y tenía el labio partido y no podían sacar su coche. Les llevé al Hospital de la Paz y les dejé mi teléfono por si al salir no encontraba voluntario que le llevase. Al final no fue necesario. Al día siguiente, después de trabajar, tenía el gusanillo de seguir ayudando y me fui a buscar a una Médico que necesitaba volver a su casa por la zona del aeropuerto Barajas”.

• ¿Cómo reaccionaban cuando te veían llegar?
• “La reacción de todas era primero de sorpresa, simplemente habían puesto un mensaje en un grupo de Telegram y al rato alguien les había contestado que les iba a buscar. Cuando llegabas, no se lo podían creer, todas intentaron pagarme algo a lo cual por su puesto me negué. No paraban de agradecer nuestro apoyo. Les parecía algo increíble que con toda la nieve que había, fuésemos voluntariamente y sin cobrar nada a buscarles”.

• ¿Qué ha sido lo más gratificante?
• “Lo más gratificante fue todo, ver que ayudabas a alguien que lo necesitaba. Especialmente a esa madre que tenía a su hijo con el labio partido. Cuando volví a casa la verdad es que me apetecía seguir ayudando, pero al día siguiente tenía que trabajar. Ha sido una experiencia muy gratificante. Estoy super contento de haberlo hecho y hasta me da pena que no pude sacar el coche antes para ayudar a más gente. ¡Para la próxima nevada estaré atento!”

Irene Bermejo
Irene Bermejo Morillas, auxiliar de enfermería que trabaja en hospitalización en la primera planta del Hospital Sanitas La Moraleja de Sanchinarro, tenía turno de tarde el viernes 8 de enero cuando le sorprendió la nevada. “Ante la situación de colapso en carreteras muchos compañeros tuvimos que rotar turnos, ya que otros no podían venir a su puesto de trabajo. Por suerte ante la situación tuvimos alojamiento y comida gracias al hospital. En los 3 días que estuvimos “encerrados” por el temporal, mis compañeros me hicieron saber que algunos habían podido llegar al hospital gracias a un grupo de ciudadanos con 4×4, que estaban ayudando a llegar a la gente a sus destinos. Como poco a poco algunos habían podido venir pensé que era una buena opción para poder salir y descansar. El domingo contacte con el grupo. Ese día conocí a mí salvador, Gonzalo, que me recibió en la entrada del hospital con una sonrisa y muchísima amabilidad. Para mí, que estaba nerviosa por la situación, fue como un mantra, tuvimos una conversación agradable por el camino. Después de tres días pude llegar a casa con mi pareja y descansar tranquila gracias a Gonzalo. Al día siguiente me tocaba volver al trabajo y gracias a Alejandro y SOS 4×4 pude volver a afrontar un nuevo día. Eternamente agradecida a Gonzalo y a todos los que nos ayudaron a poder estar al frente de la sanidad y otros puestos de trabajo, en un momento tan delicado en el que parecía imposible llegar a cualquier punto. Sin ellos no hubiera sido posible”.

Andrea y Diego
Diego tiene 3 años y el domingo de la “gran nevada” jugando en casa, tropezó y se abrió el labio. Tras enviar sus padres una foto al hospital para valorar si era necesario acudir, los médicos les confirmaron que había que ponerle puntos. “Aunque ahora vivimos en Tres Cantos es un orgullo que nuestra historia salga en Zitus porque hemos vivido muchos años en Las Tablas. Acudir al hospital de La Paz era imposible ya que nuestro coche no está preparado para rodar en la nieve. Y recordé haber visto en redes lo del grupo de Telegram 4×4 SOS por lo que decidimos escribir. Pasado un minuto…¡sorpresa! nos contactan para venir a recogernos y llevarnos al hospital. El primer contacto fue por medio de su mujer, Marta, que en todo momento mantuvo informado a Gonzalo para “que no perdiese el tiempo al móvil”. ¡Menudo equipo! Estaba llevando a una enfermera a Daganzo y venía a recogernos. Fue increíble ver llegar a Gonzalo, un tipo realmente encantador, que de forma totalmente desinteresada no sólo viene a recogernos a casa para llevarnos al hospital, sino que además se ofrece para recogernos, sea cual sea la hora. Después de todo el esfuerzo, el traslado y su enorme amabilidad, tengo la sensación de que estamos en deuda, pues está calidad humana no tiene precio, y hace que un simple gracias se quede escaso. Gonzalo no sólo no aceptó ni un céntimo sino que me parece una persona excepcional que representa a esos héroes anónimos que de forma altruista prestan su ayuda a los demás”.

María Teresa
María Teresa Martínez, ginecóloga en diagnóstico prenatal y ecografía obstétrico- ginecológica que desde 2009 trabaja en el Hospital Sanitas La Moraleja, no le tocó trabajar ese fin de semana. “El domingo estuve con mis vecinos tratando de abrir paso en mi calle, pero el lunes vi que era imposible transitar porque todo hielo e iba a patinar. Tenía que ir a consulta a ver gestantes de alto riesgo y las embarazadas no pueden ser demoradas. Me pasaron el link del grupo SOS 4×4, y se me ocurrió tratar de llegar al hospital mediante esa ayuda desinteresada. En la primera ola de la pandemia usé algo parecido para poder conseguir salvaorejas. Puse el mensaje con poca esperanza porque había muchas solicitudes. En menos de 5 minutos me contestó un señor muy amable que venía con su hija porque estaban llevando a sanitarios a sus puestos de trabajo. Pude pasar la consulta gracias a su inestimable ayuda, y de hecho, la mayor parte de las gestantes de casi toda la semana fueron ayudadas por ese grupo. Tuve el dilema de quedarme a dormir en el hospital o intentar volver a casa. Del mismo modo, y de nuevo sin mucha esperanza puse otro mensaje, y afortunadamente, recibí otro mensaje de ayuda. Era Gonzalo que al acabar su jornada de teletrabajo, aún tuvo fuerzas para coger el coche, venir a recogerme al hospital y llevarme a mi casa. Gracias a este servicio pude atender a un montón de gestantes. Y es de agradecer, y de hecho me emociona, que aún haya gente tan desinteresada que se lance a ayudar a los demás”.